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Nuestro protagonista se usa para muchos fines, los cuales son:

Si tienes un ejemplar, o piensas tenerlo, a continuación vamos a ver cuáles son los cuidados que precisa:
Si tenemos presente que puede superar los 30 metros, se ha de tener en el exterior. Pero dependiendo del clima que haya en la zona donde la cultivemos, será mejor ponerla en sombra o al sol.
Por ejemplo, si estás en una zona donde el clima es templado y la humedad ambiental alta, entonces puede estar en un lugar soleado. En cambio, si estás en la región mediterránea, especialmente cerca de la costa, es preferible que crezca en semisombra o sombra porque en esas áreas el grado de insolación es muy alto y podría quemar las hojas.
La magnolia es lo que conocemos como planta ácida; es decir, que solo puede crecer en suelos cuyo pH sea bajo, entre 4 y 6. Teme la caliza. Pero también hay que pensar que teme el encharcamiento. Por ello, si tu jardín se suele inundar con facilidad cuando llueve, tendrás que mejorar el drenaje o bien hacer un agujero de 1 x 1 metro para tu árbol y llenarlo con una mezcla de sustratos, esta por ejemplo: sustrato para plantas ácidas con pómice o arlita (en venta aquí) a partes iguales.
En caso de cultivarla en maceta, podrás llenar esta solo con tierra para plantas ácidas (en venta aquí). Pero si estás en el mediterráneo te aconsejo cultivarla en fibra de coco, ya que así sus raíces no sufrirán tanto durante el verano por las altas temperaturas y el alto grado de insolación.
Al ser una planta ácida, se ha de regar con agua pobre en cal. La más adecuada sin duda es la de lluvia, siempre que esté limpia. Pero claro, como no llueve en todos los sitios con la misma frecuencia ni en la misma cantidad, es posible que tengas problemas para conseguirla. Si esto es así, no te preocupes, porque si la del grifo es muy dura, lo que puedes hacer es lo siguiente:
Riega varias veces por semana durante el verano, hasta que se empape bien toda la tierra. Durante el invierno tendrás que espaciar los riegos, ya que la tierra se mantiene más tiempo húmeda.

El abonado es muy importante para que no tenga carencias nutricionales. Se ha de abonar desde primavera hasta finales de verano, y de forma regular. Como abonos podemos usar cualquiera de origen orgánico, líquidos, en polvo o granulados, como el estiércol, el compost, el humus, el mantillo o el guano. Solo es importante que sigamos las indicaciones del envase.
En caso de que sus hojas se vuelvan cloróticas, es decir, amarillas y los nervios verdes, tendremos que aplicarle quelato de hierro (en venta aquí). O abonar de tanto en cuando con un fertilizante para plantas ácidas (en venta aquí).
El magnolio se multiplica por semillas en invierno; y en primavera por esquejes, acodos y también por injertos.
Nada preocupante. Tal vez veamos alguna cochinilla en verano, pero es raro. Y en caso de aparecer, se elimina con facilidad con un poco de agua y jabón neutro.
En cuanto a las enfermedades, los hongos pueden causar la aparición de bultos en las ramas, manchas en las hojas o incluso pueden llegar a pudrir la corteza. Les favorecen los ambientes húmedos, y las temperaturas cálidas, por lo que es importante regar solo cuando sea necesario. Si llueve en verano, tampoco estará de más hacer tratamientos preventivos con cobre o azufre, una vez cada 15 días.
Si vemos síntomas, quitaremos en lo posible las partes afectadas y aplicaremos fungicidas siguiendo las instrucciones de uso.
Si tienes a tu magnolio en maceta, piensa a plantarlo en otra que mida unos 10 centímetros -más o menos- de diámetro y profundidad más que la anterior aproximadamente cada 3 o 4 años. Hazlo en primavera, para que pueda reanudar lo antes posible su crecimiento.
En el caso de que quieras plantarlo en el jardín, hazlo también en esa estación.
El magnolio o magnolia común resiste las heladas de hasta los -18ºC.
¿Te gusta la Magnolia grandiflora?