
(Imagen/ Flickr: will668 Leucanthemum vulgare)

(Imagen/ Flickr: Andrew Birch PhotographyLeucanthemum vulgare)

(Imagen/ Flickr: M. Martin Vicente Leucanthemum vulgare)
Otra variedad bastante conocida es la Chrysanthemum frutescens, que procede de Extremo Oriente.
En cuanto al follaje, posee pequeñas hojas verdes, que en invierno se convierten en púrpura, brillantes y resistentes. Sus tallos son leñosos.
Si está en una maceta, puede alcanzar unos 50 cm., pero si se cultiva en el exterior puede alcanzar los 2 m. de altura.

(Imagen/ Flickr: Fr Antunes Chrysanthemum frutescens)
- Sus hojas son de color verde. Es muy valorada por sus inflorescencias, básicamente blancas y con centro amarillo, que aparecen desde primavera hasta otoño.
- Se trata de una planta muy decorativa y adecuada para formar macizos como única especie.
- También es muy apreciada porque su flor cortada se conserva durante bastante tiempo.

(Imagen/ Flickr: mezuni Bellis perennis)

(Imagen/ Flickr: uniquenikki Chrysanthemum frutescens)
Temperatura y luz. El mejor lugar para situar estas flores es en tiestos o jardineras a pleno sol. La tolerancia de las temperaturas difiere entre unas y otras, siendo la variedad arbustiva la que soporta las más bajas. El clima en el que mejor se desarrollan es el templado (entre 15 y 25ºC).
Tierra y abono. La tierra más adecuada para estas plantas es la arcillosa, aunque se adaptan a casi todo tipo de suelos. Son de cultivo fácil, pero exigentes en agua y nutrientes. Necesitan un substrato con una buena retención hídrica. Si se abona se favorecerá su crecimiento y una floración con colores más intensos.

(Imagen/ Flickr: Sërch Arctotis)

(Imagen/ Flickr: unkel.unterwegs Bellis perennis)

(Imagen/ Flickr: PeterjAU Chrysanthemum frutescens)