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Imagen – Wikimedia/ H. Zell
El níspero europeo se utiliza para lo mismo que el níspero japonés; a saber: puede ser un bonito árbol de jardín o de huerto, pudiéndose incluso tener en maceta; pero sus frutos también son comestibles, aunque se han de someter a un proceso de ablandamiento para que se puedan comer sin problemas, por ejemplo, dejándolos en el árbol para que se ablanden de forma natural.
Cuando está lista, la piel se vuelve marrón y se arruga y la pulpa puede dar la impresión de que se ha echado a perder, pero nada más lejos de la realidad: cuando eso ocurre, ya se puede servir.
De todas formas, si no te resulta apetecible, puedes usarla para preparar mermeladas o incluirla en alguna receta de postre.
Nuestro protagonista es un frutal que requiere cuidados muy sencillos. Resiste el sol, las heladas, y crece en casi cualquier tipo de suelo. Lo único que hay que tener en cuenta es que no puede crecer en suelo muy alcalino, ya que la falta de hierro haría que sus hojas se pusieran amarillas.

El Mespilus germanica necesita mucha luz para crecer, así que lo pondremos en el exterior. Tanto si queremos plantarlo en el jardín como si vamos a cultivarlo en maceta, nos será posible hacerlo puesto que es muy adaptable. Además, resiste sin dificultad las heladas moderadas de hasta los -18ºC.
Lo único que tenemos que tener en cuenta es que la tierra tiene que ser ácida o neutra. Esto significa que si va a estar en un recipiente, le pondremos sustrato cuyo pH sea de 7 o menor, como esta de BioBizz, y si va a estar en el jardín o huerto, averiguaremos antes de nada cuál es el pH de la tierra, ya que solo será viable tenerlo ahí si es bajo o neutro.
Se ha de regar con agua de lluvia, si es posible, o bien con una que sea apta para consumo. Es importante que no tenga mucha cal, ya que le causaría daños como consecuencia del taponamiento de los poros. Además, hay que regar unas dos a cuatro veces a la semana en verano, y el resto hacerlo menos para que la tierra pueda secarse.
Y si va a estar en maceta, hay que elegir una con orificios de drenaje. Si se planta en una sin agujeros, el árbol no sobrevivirá mucho tiempo.
El Mespilus germanica se debe abonar mientras esté creciendo, desde principios de primavera hasta principios de otoño. Se abonará con productos orgánicos, como por ejemplo mantillo, estiércol de gallina maduro y seco, o guano siguiendo las instrucciones de uso. De este modo, se conseguirá que esté bien.
Así mismo, tampoco está de más abonarlo con un fertilizante especial para plantas ácidas de vez en cuando como el que puedes comprar aquí, por ejemplo, una vez cada dos o tres meses para asegurarnos de que tiene todos los nutrientes que necesita. Pero eso sí, no se ha de mezclar con ningún otro abono ni fertilizante, ya que se le provocaría una sobredosis y sufriría bastante.
Si tienes intención de mantenerlo en una maceta, y/o si te gustaría que tuviera una copa más ordenada, podrás podarlo a finales del invierno. Elimina las ramas que estén muertas, es decir, aquellas que estén secas y quebradizas, y aprovecha para reducir la longitud de las que estén creciendo tanto que le dan a la planta un aspecto rebelde.
Utiliza herramientas de poda que hayas limpiado previamente con el fin de prevenir infecciones.

Aunque es una planta resistente, podría afectarle las siguientes plagas:
¿Qué te ha parecido el Mespilus germanica?