
Las especies del género Opuntia son cactus que pueden pasar días e incluso semanas sin recibir una sola gota de agua. Viven en regiones áridas o semi-áridas de América, aunque hay varias que se cultivan en otras partes del mundo, como la Opuntia humifusa.
Ella crece formando una mata postrada, y produce unas de las flores del género más bonitas y grandes, con un diámetro de unos cinco centímetros y de un color amarillo que llama poderosamente la atención.

Imagen – Wikimedia/Krzysztof Ziarnek, Kenraiz
La Opuntia humifusa es un cactus con espinas largas, pero que además produce flores muy bonitas. Esto es importante tenerlo en cuenta para saber dónde y cómo se va a cuidar, ya que si por ejemplo hay niños en la familia es posible que interese más plantarla en una zona donde ellos no pasen mucho tiempo o no puedan acceder a ella.
Así que sepamos qué es exactamente lo que necesita; de esta manera nos será más fácil decidir en qué lugar del jardín o del patio se va a tener:
Es una planta que se ha de poner en una zona donde le dé el sol, pero es importante recordar que antes de exponerla al astro rey durante todo el día antes se ha de acostumbrar. Y es que si antes estuvo en sombra o en interior y ahora se saca al sol, lo que va a ocurrir es que se quemará.
Por ello, para evitarlo hay que ponerla una o dos horas al día en una zona donde quede expuesta a los rayos del astro rey, e ir aumentando el tiempo de exposición en 30 minutos o una hora cada semana.

Imagen – Wikimedia/Hans Hillewaert
El riego tiene que ser muy escaso; de hecho, si se tiene en el jardín solo habrá que regarlo de vez en cuando durante el primer año. En el caso de que se cultive en maceta, lo regaremos unas 2 veces a la semana en verano, y mucho menos el resto del año. De hecho, en invierno casi no habrá que echarle agua, tan solo una vez al mes si no llueve.
Desde comienzos de primavera hasta finales del verano se debe de abonar a la Opuntia humifusa. Utilizaremos para ello fertilizantes o abonos para cactus, siguiendo las indicaciones del envase. Si se tiene en el jardín, podremos usar abonos granulados o en polvo (en venta aquí), pero si está en maceta aconsejamos el uso de fertilizantes líquidos (en venta aquí) ya que tienen una eficacia más rápida.

Imagen – Wikimedia/Ianaré Sévi
Aparte de alguna cochinilla cuando se cultiva en ambientes muy secos y cálidos, es difícil que tenga problemas. Eso sí, si se tiene en el suelo es muy aconsejable vigilar a los caracoles durante la temporada de lluvias.