
Siempre tener una jardinería en el interior de los edificios nos encontramos con dificultades, las propias de un entorno cerrado donde no hay suelo y el clima está controlado. En el caso de las oficinas, hay que añadir el componente estético, ya que es fundamental un entorno agradable de trabajo en el que las plantas fomenten la armonía y la concentración. En este reportaje os mostramos el trabajo de ajardinamiento interior de las nuevas instalaciones de una empresa en Alcorcón (Madrid) llevado a cabo por Arte y Paisajes Urbanos S.L.
Una jardinería en el interior se trata de un espacio diáfano rectangular situado debajo de un tragaluz del edificio, de 30 m². El suelo es de hormigón, por lo que las plantas tienen que ir en tiestos. Es la zona de trabajo de las oficinas y el acceso a la segunda planta. Como se puede ver en las imágenes, se trata de un espacio reducido pero al que se le pretende sacar el máximo partido.
-> Macetas de zinc plata/negro
Lo interesante de este ajardinamiento no es en sí la utilización de plantas de interior para decorar, ya que muchas oficinas hacen uso de ellas, sino la disposición de éstas para crear un conjunto ajardinado unitario, más habitual en jardines exteriores, y no como piezas independientes dentro de las distintas estancias de un edificio de oficinas, que es lo mas común.


Esta solución no siempre puede llevarse a cabo, ya que se han de presentar una serie de factores para prever la buena conservación de estos espacios en el tiempo. Los más importantes son:
Temperatura: sin oscilaciones muy acusadas, regulada por el sistema de calefacción y aire acondicionado que existe en el edificio.
Respecto al material vegetal empleado, destacamos las siguientes especies: Schefflera, Ficus benjamina, Anthurium, Kalanchoe, Mandarino, Dracena fragans, Dieffembachia, Ciclamen, Spatifilum, Areca, Cyca revoluta.



Primero colocamos las macetas de zinc en su lugar definitivo, tal y como venía establecido en el plano de diseño. Plantamos las especies en las macetas y jardineras. Colocamos una capa de arlita para favorecer el drenaje y después rellenamos con sustrato para plantas de interior. Una vez cultivadas, limpiamos el suelo y colocamos la fuente y los cables de luz con los focos. Cubrimos el suelo con marmolina de dos colores, siguiendo el patrón del diseño y colocamos las piedras de musgo.
Agradecimientos: Arte y Paisajes Urbanos SL, realización de jardines y conservación de espacios verdes