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En Occidente solo lo usamos para una cosa: decorar. Ya sean parques, jardines o las calles de la ciudad o del pueblo, el parasol chino es un árbol que se adapta muy bien a distintos ambientes, y que además, no requiere cuidados muy complicados.
Ahora bien, en China sí tiene otro uso. Allí, es un árbol medicinal cuyas semillas se consumen para tratar la faringitis y las aftas bucales, entre otros.

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Se trata de una planta que necesita sol desde que es joven. Es importante que los semilleros estén en lugares soleados para que las plántulas tengan un desarrollo normal desde el principio, y que se evite ponerlas en sombra más adelante pues, si lo hiciéramos, las ramas se etiolarían (es decir, que crecerían mucho al mismo tiempo que se volverían más finas y débiles hacia una luz más potente).
El parasol chino puede estar sin recibir agua durante un periodo relativamente largo siempre que sea un árbol maduro que lleva años plantado en el suelo. Si es joven y/o está en maceta, tendremos que regarlo varias veces a la semana, sobretodo durante el verano. Se ha de evitar llegar al extremo de dejar que la tierra permanezca seca durante mucho tiempo hasta el punto de que se empiezan a formar grietas, pero también hay que intentar no regar en exceso.
Pero cada vez que tengamos que rehidratarlo, le echaremos agua hasta que la tierra se quede empapada. Esto significa que si lo estamos cultivando en maceta, lo regaremos hasta que el agua que no se haya absorbido salga por los agujeros del recipiente.
La Firmiana simplex se puede abonar mientras esté creciendo, esto es, en primavera y en verano, pero si tenemos el árbol en el jardín no es estrictamente necesario, salvo que la tierra sea muy pobre en nutrientes. Pero si está creciendo en maceta y/o nos interesa abonarlo, entonces podremos hacerlo aplicándole siempre que sea posible abonos naturales y ecológicos, ya que de esta manera evitamos perjudicar al medio ambiente y en particular a los insectos polinizadores.
Por ejemplo, es posible echarle un poco de compost alrededor del tronco y mezclarlo con la tierra, o regarlo con agua y guano líquido (en venta aquí) diluido siguiendo las indicaciones de uso que encontraremos en el envase.
No, pero sí que puedes quitarle las ramas secas. De este modo, se verá más bonito y sano.

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Resiste las heladas de hasta los 10 grados bajo cero, pero recomendamos cultivarlo en lugares que tengan temperaturas un poco más elevadas. Es importante que el termómetro baje de los 0 grados para que el árbol repose, pero las heladas moderadas le pueden ocasionar daños.
Después de lo que has leído, ¿te animas a tener una Firmiana simplex en tu jardín?