Cuando llega diciembre y las temperaturas se desploman, muchos pensamos que el jardín entra en hibernación hasta la primavera. Pero la realidad es bien distinta: hay plantas que justamente ahora, en pleno invierno, es cuando más bonitas se ponen. Algunas florecen, otras lucen colores increíbles, y muchas ofrecen esa estructura y textura que le falta al jardín en esta época gris.
Lo importante es saber a qué le tienes miedo. El frío no mata todo —de verdad—, pero sí hay que entender qué necesita cada planta para sobrevivir estos meses. Desde el riego (menos) hasta la protección contra heladas, hay trucos muy sencillos que marcan toda la diferencia entre una planta que languidece y otra que prospera.
Te vamos a mostrar cuáles son las especies más interesantes para esta temporada, cómo prepararlas correctamente, y qué cuidados específicos necesitan dependiendo de dónde las tengas: en el jardín, en la terraza o dentro de casa.
El punto de partida perfecto para descubrir cuáles son las mejores opciones para decorar tu espacio cuando baja el termómetro.

Te sorprenderá la dureza de algunas especies: aquí encontrarás aquellas que aguantan las heladas sin inmutarse.

Si quieres que florezcan en invierno, ahora es el momento de plantar. Todo lo que necesitas saber sobre los tiempos correctos y la técnica.

Un repaso por las especies que desafían el frío con sus flores: porque la belleza no se toma vacaciones.

La prevención es clave. Aquí verás los pasos esenciales para acondicionar tu jardín y evitar sorpresas desagradables.

Las que viven dentro de casa también sufren los cambios de la estación: menos luz, calefacción, aire seco. Aquí aprenderás cómo adaptarte a sus necesidades.

Aunque parezcan indestructibles, los cactus y suculentas tienen sus propias exigencias en temporada fría. Descubre qué es lo que realmente necesitan.

Poinsetia, acebo, flor de Pascua... Aquí verás no solo cómo mantenerlas durante los días festivos, sino también cómo alargar su vida más allá de enero.

El invierno en el jardín no tiene por qué ser sinónimo de monotonía. Con un poco de planificación y los cuidados adecuados, tu espacio puede estar igual de bonito —o más— que en cualquier otra estación del año. Ahora solo depende de ti elegir qué tipo de plantas se adapta mejor a tu estilo y a lo que estés dispuesta a invertir.