Hace poco me enteré de que la orquídea dama de Chipre solo queda en estado salvaje en tres lugares del planeta. Tres. Cuando lees algo así, se te cae el alma a los pies. Resulta que mientras nosotras nos preocupamos por regar nuestras macetas de interior, hay especies vegetales que están a un paso de desaparecer para siempre del mapa.
Y sí, es un problema grave, pero aquí viene lo bueno: la mayoría podemos hacer algo al respecto. No necesitas ser biólogo ni dedicarte a la conservación a tiempo completo. A veces, simplemente conocer qué está pasando, apoyar iniciativas locales de reforestación o elegir plantas de origen responsable en los viveros ya es un paso importante.
Te traemos un recorrido por las especies más amenazadas, desde las joyas desconocidas del trópico hasta los tesoros botánicos de la península ibérica. Verás por qué desaparecen y qué se está haciendo para evitarlo.
Un repaso detallado por algunas de las especies más vulnerables del planeta. Descubrirás desde pequeñas flores silvestres hasta árboles emblemáticos que no conocías.

Todo lo que necesitas saber sobre por qué desaparecen nuestras plantas. Aquí abordaremos los factores detrás de la pérdida de biodiversidad.

Bolivia alberga algunas de las especies más singulares de Sudamérica. Te sorprenderá saber cuántas están a punto de extinguirse en sus bosques y valles.

Un viaje global por los rincones donde la biodiversidad está en jaque. Verás cuáles son las plantas que menos probabilidades tienen de sobrevivir sin intervención.

Una perspectiva diferente sobre por qué los amantes de la jardinería responsable eligen cultivos de especies vulnerables. Sabrás cómo contribuir desde tu huerto o terraza.

Que no es necesario viajar al Amazonas para toparte con la extinción. Aquí verás qué está pasando en nuestros bosques, montes y ecosistemas ibéricos.

Una reflexión sobre el impacto que tiene la desaparición de especies botánicas en nuestro día a día. Entenderás cómo está todo más conectado de lo que parece.

La realidad es que cada especie que se extingue es una puerta que se cierra para siempre. Pero todavía hay tiempo de cambiar el rumbo. Lee, aprende, comparte y, si puedes, actúa. Nuestras plantas necesitan que alguien las defienda.