Si hay una planta que protagoniza las tiendas de flores a partir de octubre, esa es la poinsetia. Esas brácteas rojas, rosadas o blancas que parecen pétalos —pero que en realidad son hojas modificadas— son prácticamente sinónimo de Navidad en cualquier hogar. Y es que algo tiene esta planta que nos hipnotiza cada año, como si descubriéramos por primera vez esa explosión de color que ilumina los rincones más grises del invierno.
Ahora bien, conseguir que esta belleza siga radiante después de las fiestas es otro tema. Muchas personas creen que es una planta de usar y tirar, pero nada más lejos de la realidad. Con los cuidados adecuados puede acompañarte durante años, y si realmente te engancha, incluso puedes intentar que florezca de nuevo la próxima temporada. Te lo contamos porque merece la pena intentarlo.
Aquí encontrarás todo lo que necesitas saber para que tu ejemplar prospere, desde los secretos para mantenerlo vivo después de Navidad hasta ideas creativas para decorar con él. También te sorprenderá descubrir que puedes hacer una versión casera con materiales reciclados si quieres experimentar un poco.
Todo lo que necesitas saber sobre esta planta emblemática, desde sus orígenes hasta las condiciones ideales para que prospere en tu hogar durante todo el año.

Los trucos prácticos para mantener esta planta viva y sana cuando ya hemos pasado la época navideña y queremos que siga siendo parte de nuestro jardín interior.

Un proyecto creativo y sostenible para fabricar tu propia versión decorativa reciclando materiales que probablemente ya tengas en casa.

Aquí verás cómo sacar el máximo partido decorativo a esta planta, con sugerencias de dónde colocarla y cómo complementarla con otros elementos navideños.
Un repaso por diferentes formas de integrar esta flor en tu decoración, más allá de la maceta tradicional en una esquina del salón.

Lo mejor de todo es que no tienes que ser una experta en jardinería para disfrutar de esta planta. Con un poco de atención a los detalles básicos —luz, riego, temperatura— conseguirás que siga siendo tan hermosa como el día que la trajiste a casa. Y quien sabe, quizá el próximo invierno vuelva a sorprenderte con ese rojo intenso que tanto te cautiva.