

No necesitan tierra para crecer por lo cual son perfectas para situar en cualquier tipo de soporte que se nos ocurra. Yo la he puesto en un pequeño platito sobre unas piedritas decorativas.

De momento va a estar en el interior pues aún bajan bastante las temperaturas por la noche en Madrid. Veré como se adapta, ya que aunque cuando se asiente la primavera podría sacarla al jardín quizás el calor sofocante del verano sea demasiado para ella (o bien tenga yo que estar muy atenta a los riegos y pulverizaciones).
Desde luego no va a estar sóla mucho tiempo porque me apetece aprender más de estas plantas y quizás iniciar una pequeña colección con más variedades.