Propiedades maravillosas de las vainas de las judías
Las vainas en las judías pueden tener más beneficios de los crees. Es un poco triste saber que las personas normalmente no enseñan esto o no tienen conocimiento de algo que está a simple vista. En este artículo te enseñaremos sobre todo lo que tienes que saber de las judías.
La judía es originaria de México y América Central. Fue llevada a Europa por los españoles, aclimatándose en este continente a principios del siglo XVI.
La Fasolina o, lo que es lo mismo, la vaina de la judía, es rica en fibras celulósicas, pectinas, taninos y flavonoides que, una vez presentes en el intestino, tienen la propiedad de ralentizar la absorción de azúcares aprisionándolos entre las fibras y actuando sobre determinadas enzimas digestivas para bloquear su actividad.
Esta ralentización en la asimilación de los glúcidos se utiliza con éxito en los regímenes de adelgazamiento porque permite limitar el aporte calórico y evitar los picos sanguíneos que obligan al organismo a almacenar los elementos nutritivos en forma de reserva adiposa.
Tras la fase de adelgazamiento, la vaina de la judía ayuda a estabilizar el nuevo peso y evita volver a ganar kilos superfluos.
Además, es diurética, por lo que favorece la eliminación del exceso de agua de los tejidos que causa los edemas.
En las personas que padecen una diabetes no insulino-dependiente, la vaina de la judía limita y regulariza el paso de los azúcares a la sangre frenando especialmente el pico de hiperglucemia que se produce después de las comidas.