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El género Rhipsalis está compuesto por unas 35 especies de cactus epífitos distribuidos por Centroamérica hasta el norte y centro de Suramérica. Son propios de las regiones tropicales y subtropicales, de modo que sus necesidades de agua son algo más altas que las de sus congéneres.
Las más conocidas son las siguientes:

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El Rhipsalis cruciformis es un cactus oriundo de Brasil, Argentina y Uruguay que desarrolla tallos triangulares y carnosos, sin espinas. Produce flores rosadas.

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Si te animas a tener un ejemplar de Rhipsalis formando parte de tu colección, o ya no de ella, sino de tu balcón o terraza por ejemplo, te recomendamos proporcionarle los siguientes cuidados:
Estas son plantas que han de estar colocadas en una zona muy luminosa, sin sol directo. Es por eso por lo que es preferible tenerlas en el exterior. Ahora bien, si en tu vivienda dispones de una habitación orientada al este, y entra mucha luz a través de las ventanas, probablemente crezcan bien ahí.

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Es aconsejable abonar al Rhipsalis durante toda la temporada de crecimiento, es decir, desde primavera hasta verano, e incluso puedes alargarla hasta otoño si vives en una zona donde el clima es suave o cálido todo el año.
Utiliza abonos específicos para cactus, y sigue las indicaciones especificadas en el envase del producto. De esta manera, evitarás el riesgo de sobredosis, y de paso, también conseguirás mantener a tu planta correctamente alimentada.
No la necesita, pero si ves que está creciendo demasiado puedes recortar sus tallos un poco y hacer esquejes en primavera o verano 😉 .
Los Rhipsalis se multiplican por esquejes sobretodo, y a veces por semillas, en primavera. Sepamos cómo se hace:
La manera más fácil de conseguir nuevos ejemplares es aprovechando los restos de poda para plantarlos en macetas individuales con vermiculita o fibra de coco.
Si se va manteniendo el sustrato húmedo y la maceta colocada en semisombra, en un par de semanas emitirán sus propias raíces.
Las semillas se han de colocar sobre sustrato universal mezclado con perlita a partes iguales, para luego ser cubiertas por una fina capa de arena de río previamente lavada o pómice.
Es importante no amontonarlas, pues de lo contrario a medida que vayan creciendo se perderán varias.
Manteniendo el sustrato húmedo y en una zona luminosa (sin sol directo), germinarán en unos diez a quince días.
Cada dos años, en primavera.
Los Rhipsalis son muy sensibles al frío y a las heladas, siendo la temperatura mínima que soportan es 10 grados centígrados. Si en tu zona baja más, no dudes en proteger a tus cactus dentro de casa, en una habitación donde no haya corrientes de aire.

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