
Imagen – Flickr/Carl Lewis

El sauce llorón es un árbol caducifolio nativo del este de Asia, cuyo nombre científico es Salix babylonica. Puede alcanzar una altura máxima de 26 metros, pero en cultivo no suele superar los 8 metros. Tiene una copa que llega a ser muy ancha, de 5-7 metros, formada por ramas colgantes de las cuales brotan hojas con forma de lanza, de entre 8 y 15 centímetros de largo, las cuales tienen el margen serrado. En los ejemplares adultos, se aprecia que el haz es verde y el envés glauco.
Sus flores son amentos amarillos de unos 5 centímetros de largo que surgen entre las hojas. Estas se polinizan con la ayuda del viento, y es también este el medio de transporte de las semillas una vez maduran.
Se usa para decorar jardines. A menudo se plantan cerca de estanques o en zonas húmedas, ya que es un árbol que crece mejor en esas condiciones que en suelos secos. Incluso puede estar en el césped, siempre que haya una distancia de unos diez metros del árbol y del sistema de riego.
Otro uso también muy interesante es para prevenir la erosión del suelo, un problema común en la ribera de los ríos. Asimismo, cuida de la fauna, ya que sus ramas y hojas proporcionan mucha sombra.
Por último, hay que saber que en algunas ocasiones se trabaja como bonsái, pero dada su corta esperanza de vida no es aconsejable.
Si te animas a tener uno de estos árboles, lo primero que debes tener presente es que lo mejor para él será plantarlo en el suelo lo antes posible. Aunque puede estar en maceta durante un tiempo, es preferible que crezca y se desarrolle en el suelo desde que es joven. Pero, además de eso, has de asegurarte de que sus necesidades van a estar cubiertas:
Es un árbol que ha de estar fuera de la vivienda, expuesto a la luz del sol de forma directa, al viento, a la lluvia, al calor y al frío. Necesita sentir cómo van cambiando las estaciones, ya que eso le ayuda a mantenerse sano y a aprovechar mejor su energía.
El sauce llorón es un árbol que necesita riegos frecuentes. Por ello, si vivimos en un lugar donde llueve poco, habrá que regarlo unas 4-5 veces por semana durante el verano, y unas 2 semanales el resto del año. En el caso de que esté plantado en maceta, le podremos colocar un plato debajo sin problemas.
Se debe abonar en primavera y verano, a ser posible con abonos ecológicos ya que así no perjudicaremos al medio ambiente. Algunos ejemplos de este tipo de abonos son: estiércol de animales, cáscaras de huevo y plátano, humus de lombriz (en venta aquí), compost o guano. Bastará con echar uno o dos puñados (dependerá del tamaño del ejemplar), una vez cada 15 días durante los meses cálidos y cada 30 días durante los fríos.
Puedes multiplicar el sauce llorón sembrando sus semillas en otoño o invierno, o multiplicándolo por esquejes a comienzos de la primavera:
Las hojas son fuertemente atacadas por insectos minadores, pulgones, larvas de crisomelas (son un tipo de escarabajo) y cochinillas. También es muy vulnerable a las infecciones fúngicas, como el oídio, o el hongo Fusicladium saliciperdum, causante de la aparición de manchas marrones en los márgenes de la hoja.
No recomendamos podarlo, a no ser que se le quieran quitar las ramas secas. En cualquier caso, la época para hacer esto es a finales del invierno.
Soporta hasta los -18ºC (en algunos sitios web ingleses dicen que más, hasta -30ºC).
¿Te gusta el sauce llorón?