Fotografía y características generales de la planta ornamental Schismatoglottis neoguineensis. Consejos esenciales para su cultivo.
Schismatoglottis neoguineensis es una planta herbácea perenne perteneciente a la familia Araceae. Es una planta ideal para cubrir y adornar grandes espacios en los jardines debido a su crecimiento rastrero y follaje vistoso. Se cultiva fundamentalmente para adornar zonas muy iluminadas del jardín donde no reciban la luz solar directa.

Esta especie produce tallos erectos a decumbentes que brotan de raíces fibrosas. El crecimiento acelerado de los nuevos brotes permite la colonización rápida del terreno donde se cultive la planta. Cada tallo puede superar los 15 cm de altura y sostener numerosas hojas cordiformes de gran atractivo. Las hojas miden +/- 12 cm de largo y +/- 8 cm de ancho, son pecioladas, presentan el ápice agudo y muestran una coloración verde clara con manchas blanquecinas dispuestas de forma heterogénea en el limbo. Además, las hojas persisten en la planta durante mucho tiempo si las condiciones ambientales son las correctas.
Flores muy pequeñas y dispuestas en inflorescencias en espádice que aparecen en el ápice de los tallos. La espata que rodea la inflorescencia generalmente muestra una coloración blanca-verdosa poco atractiva. Las inflorescencias en esta especie no poseen un valor ornamental destacable.
Schismatoglottis neoguineensis es muy fácil de mantener si se tienen en cuenta los siguientes consejos:
Cultivar en una zona con muy buena iluminación pero protegida de la luz solar directa para evitar quemaduras. Es una planta ideal para el cultivo a semisombra bajo la copa de los árboles.
Se desarrolla mejor bajo la influencia de temperaturas frescas o ligeramente cálidas. El rango ideal para esta especie se encuentra entre los 18ºC-26ºC. Evitar la exposición a temperaturas superiores a los 32ºC e inferiores a los 6ºC.
Utilizar un sustrato rico en materia orgánica y suelto que permita un óptimo drenaje del agua de riego. Crece muy bien en sustratos ricos en turba y humus de lombriz.
Regar frecuentemente con el objetivo de nunca dejar secar el sustrato por completo. El riego preferiblemente con agua de riego para evitar manchas en las hojas que provoca el agua del grifo. Se recomienda además mantener un ambiente húmedo alrededor de la planta con la ayuda de pulverizaciones diarias al follaje.
Es rara vez atacada por plagas comunes de los jardines aunque los rizomas pueden ser atacados por nemátodos.
Muy sencilla a partir de división de los rizomas o por ramificaciones de tallos.
Manual para el cultivo de filodendros
Cultiva Aglaonemas en casa
Nuestra página de Facebook
Únete a nuestro grupo de Facebook para conocer tus plantas y compartir conocimientos entre todos
Nuestro perfil en Pinterest