¿Alguna vez has visto esas plantas carnudas que sobreviven sin apenas riego, incluso en las macetas más olvidadas de la ventana? Eso es lo que hace que tantos jardineros amateurs se enamoren de ellas. Son plantas tan agradecidas que casi parece trampa: las pones en una maceta con tierra bien drenada, las riegas cada dos semanas y listo.
La razón por la que importan es que te permiten tener un jardín bonito sin vivir pegada a la manguera. Perfecto si tienes poco tiempo o si vives en una zona seca. Además, hay variedades para todos los gustos: las hay pequeñitas, colgantes, con flores espectaculares, algunas que cambian de color con el frío... Así que no es que sea una planta aburrida.
Aquí te contamos todo sobre las variedades más interesantes, cómo cultivarlas sin complicaciones y qué especies merecen un lugar especial en tu colección.
Los datos fundamentales para entender esta planta: origen, características, tipos principales y lo que la hace tan especial en jardinería.

Descubre por qué esta variedad de tallos largos y redondeados es una estrella en macetas colgantes y cómo lograr que crezca exuberante.

Una especie con hojas azuladas que se tiñen de rosa cuando llegan los primeros fríos. Te sorprenderá lo decorativa que es sin necesidad de flores.

Aquí verás cómo esta variedad se llena de flores rosas o blancas justo cuando otras plantas empiezan a marchitarse. Un regalo para el jardín de septiembre en adelante.

Un repaso por esta suculenta que cambia de tonalidad según la luz y el riego, ofreciendo amarillos, naranjas y rojos naturales.

Desde el riego hasta la propagación, todo lo que necesitas saber para que tus plantas crezcan sanas y multipliques ejemplares sin gastarte un euro.

Una especie enana que apenas ocupa espacio pero es tan resistente que crece incluso entre piedras. Perfecta para rocallas y jardines de bolsillo.

Todo lo que necesitas saber sobre esta variedad de bajo mantenimiento que prospera en cualquier rincón del jardín sin pedirte casi nada a cambio.

Con esta guía tienes un buen punto de partida para empezar tu colección. La belleza de estas plantas es que una vez que las tienes, el jardín casi se cuida solo. Y eso, honestamente, es un lujo.