
Imagen – Wikimedia/Salicyna

Imagen – Wikimedia/Caitlin Childs
Si te animas a tener un ejemplar de esta especie de crasa en tu jardín u hogar, has de saber que seguro, o casi seguro, que te va a dar muchas alegrías. Resiste bien la sequía y se multiplica muy bien por esquejes; de hecho, de una sola planta adulta podrás conseguir muchas otras en cuestión de pocas semanas. Pero para que no haya lugar a dudas, sepamos cuáles son los cuidados que necesita:
El Sedum morganianum es una planta que se puede tener tanto en el exterior como en el interior:
El riego ha de ser escaso, pues no tolera el exceso de humedad. Durante el verano se regará una media de 1 o 2 veces a la semana, y el resto del año cada 7, 10 o incluso cada 15 días dependiendo de las condiciones climatológicas, así como de cómo de húmeda esté la tierra.
Si tienes dudas, siempre va a ser mejor esperar unos días más antes que regar. Piensa que es mucho más fácil recuperar una planta seca, que otra que está enferma, pues en el primer caso las raíces no se dañan tanto como en el segundo.
De todos modos, comprueba la humedad, y riega solo cuando veas que el sustrato esté bien seco. No le pongas un plato debajo para evitar que sus raíces se pudran.

Imagen – Wikimedia/David J. Stang
Desde comienzos de la primavera hasta finales del verano puedes abonar tu Sedum morganianum con un fertilizante líquido para cactus y crasas. Pero ojo: sigue las indicaciones especificadas en el envase. No eches más cantidad pues podrías quemar su sistema radicular.
El burrito es una planta crasa que se multiplica sobretodo por esquejes de tallos en primavera o verano. Para ello, tan solo tienes que cortar un trozo de unos cinco o más centímetros de longitud, y plantarlo en macetas no muy grandes -las de 8,5cm de diámetro te servirán para uno o dos esquejes- con pómice.
Si consigues semillas, siémbralas en macetas bajas y anchas con sustrato universal mezclado con perlita a partes iguales.
Es una planta muy resistente; sin embargo, los caracoles y las babosas pueden causar estragos. Para evitarlo, es aconsejable usar tierra de diatomeas (en venta aquí) por ejemplo, a modo de repelente.
No es una planta que ocupe mucho espacio, por lo que no requerirá de macetas grandes ni tampoco de muchos trasplantes a lo largo de su vida. Así y todo, durante su juventud y hasta que alcance su tamaño definitivo sí que requerirá de, al menos, dos o tres.
Por lo que si tienes uno muy joven, cámbialo a una maceta más grande si ves que se le salen las raíces por los agujeros de drenaje, o si su ritmo de crecimiento se ha detenido y aún sigue siendo muy pequeño. ¿Cuándo exactamente? En primavera, cuando la temperatura sea de al menos 15 grados centígrados.
El burrito es una suculenta que, debido a su origen, no resiste el frío ni las heladas. Lo ideal es que no baje de los 0 grados; ahora bien, si baja de forma puntual y breve hasta los -1ºC o -1,5ºC y luego sube por encima de los cero grados, el daño que sufrirá será mínimo.
Pero debes tener presente que se cultiva mucho en interiores, ya que se adapta bien a vivir dentro de las viviendas siempre y cuando se aleje de las corrientes de aire.

Imagen – Wikimedia/Joe Mabel