Los cipreses son árboles o arbustos resinosos exóticos pertenecientes a la familia Cupressaceae, que se utilizan de forma ornamental y paisajística. Las especies más frecuentes en España son el ciprés (Cupressus sempervirens) y el ciprés de Arizona (Cupressus arizonica) plantados de forma ornamental en zonas urbanas, cementerios, paseos y en pequeñas repoblaciones en zonas áridas mediterráneas, debido a que soportan muy bien las sequias estivales. Menos frecuentes son Cupressus lusitanica y Cupressus macrocarpa utilizados de forma ornamental generalmente en zonas cercanas a poblaciones en climas con temperaturas templadas veraniegas, cierta pluviometría estival y una relativa influencia marítima
Desde el punto de vista fungico es un habitat muy interesante durante el invierno ya que fructifican varias especies exclusivas de cupresáceas muy perseguidas por los amantes de la micología y fotografos micológicos. La fructificación de las especies predominantemente en invierno se debe a que los cipreses se encuentran en zonas urbanas que reducen los efectos de las heladas debido al efecto isla y las repoblaciones de cipreses se encuentran en zonas áridas que presentan el mayor grado de humedad en invierno. Cabe destacar que en zonas urbanas bajo cipreses se pueden observar algunas especies desde finales de verano y principios de otoño debido al riego. A pesar de sus gran interés micológico no hay apenas estudios científicos de zonas con cipreses, solo se citan de manera esporádica algunas especies en algunos catálogos provinciales o regionales.

Muy pocas especies comestibles se observan bajo cipreses, ya que parece ser que no forman micorrizas con especies de interés culinario, aunque se pueden encontrar alguna especie saprófita comestible. Las principales especies observadas se citan a continuación:
La mayoría de especies tóxicas son especies saprófitas facultativas, que pueden aparecer en otros hábitats diferentes. Las principales especies tóxicas se citan en la siguiente tabla:

Como se ha dicho en apartados anteriores la mayoría de especies son saprófitas, algunas de ellas son estrictas de cupresáceas, por lo que tambien pueden fructificar en arbustos autóctonos como los enebros y las sabinas, excepto Mycena cupressina que es solamente exclusiva de cipreses. Llama la atención que la mayoría de especies sean ascomicetos. A continuación se citan las principales especies de hongos estrictos de cupresáceas, que fructifican asociados a cipreses.

Existen numerosas especies saprófitas facultativas de hongos asociados a cipreses. Destaca la gran cantidad de especies de basidiomicetos del orden Agaricales, y la ausencia de Boletales y Russulales. Algunas de las más frecuentes se citan a continuación:

Artículos:
ZAMORA, J.C.; F.D. CALONGE & M.P. MARTÍN (2015). Integrative taxonomy reveals an unexpected diversity in Geastrum section Geastrum (Geastrales, Basidiomycota). Persoonia 34: 130-165.
Libros:
AMARAL, J. (1986). Cupressus L. in CASTROVIEJO, S.; AEDO, C.; LAÍNZ, M.; MUÑOZ GARMENDIA, F.; NIETO FELINER, G.; PAIVA, J. & C. BENEDÍ (eds.). Flora ibérica 1: 175-178. Real Jardín Botánico, CSIC, Madrid.
MARCOS, J. (2019). Guía de mano de Cesta y Setas. Cesta y Setas. 424 pp.