
Imagen – Wikimedia/Skolnik Collection
Hay plantas crasas muy curiosas, como la Stapelia variegata, ahora llamada Orbea variegata. Su altura es bastante reducida, pero es que además se puede utilizar como planta colgante ya que al ser algo rastrera, sus tallos tienden a salirse de la maceta.
Imagen – Wikimedia/Zamias
Si quieres tener un ejemplar, te recomendamos proporcionarle los siguientes cuidados:

Imagen – Flickr/Maja Dumat
Más bien escaso. Riega solo cuando veas que la tierra esté seca. En caso de duda, es mejor no regar, pero cuando toque, humedece bien toda la tierra/sustrato.
Si la tienes en maceta, no le pongas un plato debajo, a menos que sepas que te vas a acordar siempre de quitar el agua que sobre a los 30 minutos de haber regado. Las raíces sufrirían daños si están en contacto permanente con el agua estancada.
Durante los meses cálidos del año se debe de abonar con un fertilizante para suculentas líquido, siguiendo las indicaciones especificadas en el envase del producto.
Si prefieres usar productos naturales, es muy aconsejable el uso de abonos minerales. Estas plantas, al ser originarias de zonas donde apenas hay materia orgánica en descomposición, están más preparadas para absorber los nutrientes de los minerales que no de los animales.
La Orbea variegata se multiplica por semillas y esquejes en primavera:
Las semillas se siembran en semilleros de poca altura, con agujeros en la base, y rellenados con sustrato universal mezclado con perlita a partes iguales. Han de quedar un poco enterradas, insisto, solo un poco, lo suficiente para que no se las pueda llevar el viento y para que no queden expuestas directamente al sol.
Riega, y coloca el semillero en el exterior, en semisombra; o dentro de casa cerca de una fuente de calor y luz.
Germinarán en unos 15 días.
Para multiplicarla por esquejes solo tienes que coger un tallo, dejar que la herida seque una semana, y luego plantarlo (no clavarlo) en una maceta con tierra para cactus y crasas.
Protégelo del sol directo, y riega de vez en cuando: unas 2 veces por semana si es verano, menos si no lo es.
Si todo va bien, enraizarán en unos 20 días.
Es muy resistente, pero lamentablemente, al igual que muchas suculentas, es vulnerable al ataque de caracoles y babosas. A estos animales les encantan los brotes tiernos y carnosos, por lo que durante la época de lluvias lo mejor es protegerlas, al menos, con tela mosquitera puesta como si fuera un mini invernadero, tierra de diatomeas, o si se tiene en maceta, metiéndola en casa.

Imagen – Wikimedia/gentleman75
Si la quieres tener en el jardín, puedes plantarla en primavera. En el caso de que la cultives en maceta, puede requerir un trasplante cada 3 años.
Por experiencia te diré que resiste hasta los -1’5ºC, pero el granizo le perjudica. De todas maneras, lo ideal es que no baje de los 0º.
¿Qué te ha parecido?