Stevia: cultivo, propiedades y usos del edulcorante natural
Planta subtropical de alto rendimiento con propiedades medicinales. Cultívala en casa para obtener un edulcorante natural, sin calorías y apta para…
Stevia: la planta dulce que puedes cultivar en casa

La stevia es un arbusto subtropical originario de Paraguay y Brasil, descubierto en 1899, cuyo nombre científico es Stevia rebaudiana. Esta planta se ha convertido en una alternativa natural y saludable al azúcar, expandiéndose rápidamente por todo el mundo gracias a sus múltiples usos y propiedades beneficiosas para la salud humana.
Características de la stevia: una planta con identidad propia

La stevia es una hierba perenne de la familia Asteráceas que puede alcanzar casi un metro de altura. Sus hojas son de color verde intenso con forma elíptica y dentada, mientras que sus flores son pequeñas, blancas y sin aroma característico.
Se trata de una planta poco exigente, resistente y fácil de reconocer en cualquier huerto o jardín.
Stevia como edulcorante natural: alternativa al azúcar refinado
La stevia es conocida como la "hierba dulce" por su capacidad endulzante excepcional. Un kilogramo de hoja seca y molida de stevia puede endulzar aproximadamente 150 litros de agua, lo que la convierte en un edulcorante extraordinariamente potente y económico.
Este uso como sustitutivo natural del azúcar y otros edulcorantes sintéticos es cada vez más popular en países como Japón, Paraguay y China. Muchas personas optan por la stevia para complementar su dieta diaria de forma segura y saludable.
Dado que edulcorantes como la sacarina o el aspartamo pueden tener efectos cancerígenos, la demanda de stevia en el mercado global crece constantemente. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) confirmó en 2004 que la stevia es totalmente segura para el consumo humano y, además, beneficiosa para la salud.
Aunque Estados Unidos solo autoriza su uso como complemento dietético y no como edulcorante directo, en muchos otros países se comercializa legalmente como sustituto del azúcar en bebidas, postres, yogur, mermeladas y salsas.
Cómo cultivar stevia en casa: guía paso a paso

Cultivar stevia es más sencillo de lo que parece. Según el Manual de Josep Pamies, estos son los pasos para obtener tu propia cosecha:
- Prepara el tiesto inicial: Llena un tiesto con turba o tierra vegetal abonada (disponible en cualquier jardinería) y riega hasta empapar completamente el sustrato.
- Obtén los esquejes: Corta un brote de stevia de unos 20 cm de alto y toma los 10 cm finales (asegurándote de que no acabe en flor). Extrae las 2-3 hojas inferiores del tallo para que se entierren bien. Planta inmediatamente en la turba húmeda, presionando con los dedos para asegurar el contacto total. Si necesitas esperar, mantén el esqueje en agua como si fuera una flor cortada.
- Proporciona sombra y humedad: Coloca el tiesto en un lugar completamente sombreado (donde no toque luz solar directa) y protegido de corrientes de aire. Riega 3 veces al día: al amanecer, mediodía y atardecer. Nunca lo dejes en penumbra o dentro de casa; necesita aire circulante pero sin sol directo.
- Observa el enraizamiento: Después de 25-30 días, el brote comenzará a enderezarse. Cuando veas aparecer las primeras hojas nuevas, puedes trasladar la planta a un lugar más soleado donde continuará creciendo sin parar. Reduce el riego a una sola vez diaria (por la mañana) desde que veas las primeras hojas nuevas.
- Realiza el trasplante definitivo: A los dos meses desde el trasplante inicial, coloca la stevia en su ubicación definitiva: al aire libre en el jardín o huerto, o en un invernadero. Elige un lugar con abundante tierra para favorecer el crecimiento radicular. En invernadero, adelantarás la producción en primavera y prolongarás la cosecha en otoño. Si es verano intenso, puedes sombrear parcialmente en invernadero para simular su clima tropical de origen.
- Recorta en otoño: A finales de otoño, cuando la planta deje de crecer y empiece a llenarse de flores, recórtala dejando solo 10 cm de altura. Aprovecha las hojas recortadas para secarlas.
- Seca correctamente las hojas: Durante el verano, seca las hojas sin que les toque el sol directo para preservar todas sus propiedades medicinales. Las hojas del otoño-invierno puedes secarlas al sol o en el interior de la vivienda en pequeñas cantidades, donde la temperatura es más estable.
- Abona correctamente: La stevia es poco exigente en nutrientes. Con abono orgánico no hay riesgo de exceso, pero con abono químico o mineral debes ser cauteloso. Aplica abono mineral solo después de dos meses del trasplante en pequeñas dosis, eligiendo fórmulas con más potasio que fósforo y nitrógeno, enriquecidas con microelementos. Con abono orgánico, una aplicación anual en primavera es suficiente. Si está en tiesto, añade entre el 20-30% del volumen de turba.
- Controla plagas de forma ecológica: La stevia es muy resistente a insectos y hongos si evitas riegos excesivos y abonos químicos nitrogenados. Ante pulgones o moscas blancas, usa extractos de ajo o aceites de Neem autorizados en agricultura ecológica. Las orugas aisladas no requieren tratamiento. Si el ataque es masivo, aplica preparados con Bacillus thuringiensis, un insecticida ecológico que no necesita plazo de seguridad para consumir las hojas.
Beneficios de la stevia: sin calorías y apta para diabéticos
La stevia es un producto natural que ofrece numerosos beneficios para la salud sin efectos secundarios. No aporta calorías porque el organismo no la metaboliza, lo que la hace ideal para dietas de pérdida de peso.
En países como China, se prepara en forma de té para perder peso, ya que reduce el antojo por alimentos dulces, favorece la digestión y ayuda a eliminar toxinas del organismo.
La stevia contiene glucósidos que estimulan la función pancreática e incrementan la producción de insulina, siendo especialmente beneficiosa para personas con diabetes que necesitan control glucémico sin comprometer el sabor de sus alimentos.
Además, la stevia también favorece la cicatrización de heridas, previene las caries, posee propiedades antiinflamatorias y mejora la salud digestiva en general.
Cultivar stevia en tu jardín o huerto es una inversión en salud natural que te permite tener a mano un edulcorante seguro, económico y sostenible.