
Las plantas en septiembre del jardín altas y florecientes se sujetan donde sea necesario; debe eliminarse la formación excedente de semillas.

Plantación
Antes de proceder con las plantas de contenedor, introduce el cepellón en un cubo de agua hasta que esté saturado. Eso sí, no cultives nunca en un suelo demasiado mojado. Respecto a los tubérculos de floración primaveral, aparte del modo de plantar conocido en todas partes mediante distancias fijas, que es como se cultivan habitualmente tulipanes, narcisos y jacintos, puedes ubicar los bulbos de una manera, digamos, natural. Espárcelos arbitrariamente y planta allí donde hayan caído.
Proporciona color al parterre sembrando, por ejemplo, coles ornamentales, violetas resistentes a las heladas y arbustos bacíferos; así el jardín seguirá teniendo bonitas gamas cromáticas durante el invierno. Las trepadoras, las coníferas y los arbustos de hoja perenne pueden (tras)plantarse este mes.

Quita regularmente las flores marchitas de dalias, begonias y cañas indias. Esto estimulará una floración más prolongada. Si no has podado los arbustos en forma, como el boj, el aligustre o la hiedra, todavía estás a tiempo de hacerlo. Respecto a las ramitas podadas del boj, también se pueden esquejar. Asimismo, es posible recortar brezo de floración estival.
Las dalias, cañas indias y begonias tuberosas aún pueden estar floreciendo. Pero después de la primera helada nocturna ha llegado el momento de desenterrar los tubérculos. Sacude la tierra y quita las partes dañadas si las hubiera. Deja que se sequen en un lugar abrigado.
En cuanto los bulbos estivales estén secos, envuélvelos en un periódico viejo y guárdalos protegidos de las heladas. Los auténticos aficionados a las begonias guardan los tubérculos secos con la parte hueca hacia arriba en cajitas con polvo de turba seco.

Cuidado del césped
Antes de que llegue el invierno, abona por última vez: así tendrás el césped muy verde. Para acabar con el musgo, puedes soltarlo con una máquina de rastrillado; también es aconsejable esparcir sulfato de hierro. Después es posible volver a sembrar. Para aquellas partes donde el musgo es muy persistente, lo mejor es comprar semillas de césped especiales para la sombra.
No te olvides de regar las cestas colgantes, porque con la evaporación se suelen secar más rápido que las plantas que están en el suelo. Siempre y cuando no haya especies florecientes que crezcan por los laterales de la cesta, es adecuado sumergir ésta cada dos días en un cubo grande o en una cubeta de material sintético, para un baño. Utiliza agua de lluvia, o que se haya calentado al sol. Las plantas se llevarían un buen susto si fueran regadas con agua helada del grifo.

En el huerto
Ésta es la época idónea para plantar kiwis. Después de cultivarlos, hay que podar bastante. En la primavera el ejemplar te recompensará con vigorosos brotes jóvenes. Para que sea posible cosechar fruto, has de poner juntas una planta femenina y otra masculina. Si al final de este mes los kiwis siguen sin haber madurado, mételos dentro de casa y deja que maduren aquí.
Si a finales de septiembre los tomates y las calabazas grandes todavía no están maduros, mételos también en casa. Las peras están listas para comer cuando se puede girar el rabito y éste se suelta. Recoge la fruta caída tan pronto como sea posible, así evitarás enfermedades fúngicas. Todavía es la época de recolección de manzanas y algunas ciruelas tardías. Si has cosechado en un día caluroso, deja primero que la fruta se enfríe durante una noche antes de almacenarla definitivamente. Guárdala entonces en un lugar fresco y oscuro.
Es tiempo de cultivar diversos frutales. También en un jardín urbano pequeño quedan bien los árboles a espaldera a lo largo de una valla o pared del parterre, y además ocupan poco espacio. Deja que los frutales de crecimiento bajo crezcan en forma de 'cable'. Cultiva columnitas estrechas de fruta, con una larga rama principal y, a lo largo de ella, un número de ramitas laterales cortas (no más largas de 30 cm).
Plantando diversas variedades de fruta a una distancia intermedia de 50 cm. obtendrás una separación de lo más apetitosa y original. En las regiones con un clima templado, se pueden plantar incluso melocotoneros, albaricoqueros y vides contra una pared orientada al sur.
Después de la última cosecha de frambuesas, corta inmediatamente los tallos que hayan llevado frutos a ras del suelo. Esto facilita el desarrollo de los nuevos brotes basales. Desde mediados de septiembre también se recolectan las zarzamoras.
Quita el mayor número posible de hojas alrededor de los racimos de uva de la vid, ya que el sol hará que los racimos estén más llenos y el fruto más sabroso. Las uvas destinadas al consumo directo se pueden escombrar ahora. No esperes mucho para hacerlo, pues los frutos que estén demasiado cerca uno de otro se pudrirán más rápido. Con ayuda de una tijerita puntiaguda puedes cortar las uvas enfermas o las que sobren.

Estanque
Este mes es muy apropiado para crear un nuevo estanque. Debido a que la cantidad de luz durante el día va disminuyendo, el crecimiento de las algas será menor y, al mismo tiempo, el sol calienta lo suficiente como para hacer crecer a las nuevas especies. Cuando vayamos a plantar, no sólo nos acordaremos de los nenúfares y las plantas de la orilla, sino también de las especies que producen oxígeno.
Coloca encima del estanque una red para recoger las hojas caídas. Si crees que la red afeará el conjunto, la otra opción es retirar a diario los desechos vegetales que caigan al agua con una herramienta específica.
Quita con cuidado las hojas feas del nenúfar: deja un trocito en el tallo, esto evitará que el agua se introduzca en los tallos huecos. Si esto ocurriera, la planta podría pudrirse. También es aconsejable proporcionar a los nenúfares que crecen en cestas una nueva capa de substrato alimenticio. De paso añade al fondo del estanque una nueva capa de substrato.

Dentro de casa
El mejor momento para cortar las flores es por la mañana temprano. Después, colócalas primero en un cubo, envueltas en papel de periódico. Las peonías y las azucenas se cortan cuando hayan echado botones. En el caso de las dalias y la rudbeckia purpúrea, han de estar primero completamente abiertas. Nunca coloques un ramo de flores cerca de una fuente con fruta que está madurando, ya que el etileno que se libera provoca la caída de los capullos y marchitamiento.