
Uno de los arbustos suculentos más idóneos para tener en un jardín que no recibe apenas mantenimiento es el que se conoce como Euphorbia aphylla. Se trata de una especie endémica de las Islas Canarias, que no crece mucho y que, además, puede vivir con poca agua.
Tampoco le perjudica el calor, por lo que es muy interesante cultivarla en lugares donde el grado de insolación es alto o muy alto. Y aunque no tiene hojas, su copa está tan ramificada y es tan compacta que es perfecta para plantar debajo algunas crasas que necesitan sombra, como gasterias o haworthias.

Imagen – Wikimedia/Olo72
La Euphorbia aphylla es una planta fácil de cuidar. No necesita cuidados especiales para crecer bien, y además, puede soportar la sequía, de modo que no hay que regarla con frecuencia. Por si fuera poco, es resistente al ataque de plagas y a las enfermedades, aunque por supuesto eso no significa que no pueda tenerlas.
Por eso, queremos que sepas todo lo que tienes que hacer para que tu planta no tenga ningún problema:

Imagen – Wikimedia/Mike Peel
¿Cada cuánto regar a la Euphorbia aphylla? Muy pocas veces al mes. Es una planta que puede vivir con poca agua, así que no tendrás que regarla con frecuencia. De hecho, un exceso de agua puede ser muy perjudicial, puesto que las raíces no soportan estar mucho tiempo húmedas ni mucho menos anegadas.
Así pues, para evitar que se pudran, hay que esperar a que la tierra se seque del todo, y solo entonces rehidratarla. Eso puede ser una vez por semana en verano, o cada 20 días en invierno. Dependerá en gran medida del clima que haya en la zona donde vivas. Si tienes dudas, puedes usar un medidor de humedad (como este) el cual al introducirlo en la maceta te dirá si está húmeda o seca.
Si la vas a plantar en el suelo, realmente no va a necesitar abono. Pero si va a estar en maceta, teniendo en cuenta que la cantidad de tierra es limitada, sí que es muy recomendable abonarla. Para ello se utilizarán abonos específicos para suculentas (como este), siguiendo las indicaciones que se podrán leer en el envase de los mismos. Así conseguiremos que las raíces no se quemen, y que puedan aprovecharlos al máximo.

Imagen – Wikimedia/Krzysztof Ziarnek, Kenraiz
No se conocen plagas ni enfermedades importantes. Pero hay que controlar los riegos para que los hongos no pudran sus raíces.
Es una planta que se puede disfrutar en el exterior durante todo el año siempre que la temperatura no baje de los -3ºC. Si sucede, habrá que protegerla dentro de casa llevándola a una habitación con mucha luz.
¿Conocías a la Euphorbia aphylla?