Jardín inglés: características y cómo crearlo
Transforma tu jardín con el estilo inglés: respeta la naturaleza, aprovecha el terreno y crea espacios con orden aparente.
Qué es un jardín inglés y por qué triunfa en decoración de exteriores

El paisajismo inglés ha experimentado un impulso inesperado en los últimos años. Los británicos han sabido plasmar su cultura y forma de ser a través de sus jardines, donde el fiel respeto por la naturaleza deja paso a un aparente azar en el que todo tiene su orden.

Si estuviésemos hablando de decoración, podríamos tachar este estilo de paisajismo como minimalista, huyendo siempre de los excesos y buscando un equilibrio natural donde todo se presente en su justa medida.
Principios clave para diseñar tu jardín inglés

Cuando te enfrentas a la creación de un jardín inglés, debes seguir el orden lógico del terreno donde vas a trabajar. Respetando las ondulaciones naturales del suelo, el césped debe primar sobre el resto del conjunto, convirtiéndose en una tápiz verde por el que andar como si pisáramos la alfombra del salón de casa.
Los espacios más cargados deben equilibrarse con otros más simples y huecos, jugando con los distintos parterres para lograr un mosaico ordenado donde nada te llame la atención más de la cuenta.

Ejemplo práctico: jardín inglés en Aranjuez, Madrid

El jardín que te mostramos ha sido diseñado por el experimentado paisajista Juan Luis Ruiz de Dyezma, inspirándose claramente en el estilo inglés. Está ubicado en Aranjuez, Madrid, una población cuyas condiciones climáticas permiten integrar este tipo de jardines de forma natural, ligando con el resto de vegetación autóctona.
Debido a la juventud de las plantas trepadoras, aún tendrá que pasar un tiempo para que el muro circundante se cubra de ese espesor verde propio de un jardín británico.

Estructura general del jardín
Vista general del jardín, formado por una gran pradera, algún árbol revestido a sus pies con arriates de rosales cobertores y aromáticas, y un macizo silvestre cuyo punto focal de atención es un granado centenario.
La pradera arranca de un extremo a otro, cruzando todo el jardín guardando la pendiente natural del terreno. En el perímetro se colocaron trepadoras que con el tiempo cubrirán vegetalmente la estructura.

Detalles de los arriates y plantaciones
En esta imagen puedes contemplar el detalle de los arriates al pie de algunos de los árboles, en este caso una tilia platyphyllos y liquidambar styraciflua. Este tipo de licencias paisajísticas te las puedes tomar siempre que el entorno de la parcela donde vayas a trabajar te lo permita.

Detalle de uno de los parterres de aromáticas que revisten el pie de los árboles. En este caso lonicera nitida y santolina chamaecyparissus. Este tipo de composiciones es uno de los símbolos propios de un jardín inglés.
Plantas destacadas y floración estival
En la zona parcial sobresale en primer plano una lagerstroemia indica, arbusto de intensa floración en los meses estivales de julio y agosto. A sus pies puedes contemplar un arriete cuya composición parece, a simple vista, fruto del azar.

Accesorios y complementos para tu jardín inglés
Los jardines ingleses se prestan muy bien a todo tipo de accesorios como vigas de madera, pequeñas vallas de color blanco, fuentes envejecidas y otros elementos que potencian su carácter tradicional. Vista detallada del macizo creado con traviesas de ferrocarril, una solución práctica y estética muy característica de este estilo.

Agradecimientos a Juan Luis Ruiz de Dyezma, paisajista.