Un jardín relajante

Podemos crear un clima en nuestro jardín donde darnos un respiro y experimentar sensaciones agradables en plena naturaleza. Nuestro espacio verde se convertirá en todo un lujo para los sentidos y con unas sencillas pautas podemos hacer de nuestra casa un paraje donde descansar y disfrutar de un verano de placer junto a nuestros allegados.

Aroma, magia y luz
Lo primero que tenemos que hacer a la hora de diseñar este jardín para el relax es crear un espacio acogedor, lo que lograremos con un porche, toldo o sombrilla que nos proporcione intimidad. Podemos cubrir este pequeño refugio con especies arbóreas como las trepadoras, que crearán un rincón de sombra que incitará al descanso. Para darle un toque refrescante, recurriremos a las técnicas de la jardinería acuática, instalando un surtidor en un estanque o
La armonía cromática es muy importante para crear un clima perfecto en nuestro jardín, y para ello es necesario jugar con los contrastes de colores de las flores y plantas. Es conveniente optar por tonos pastel como el lila, rosa y azul, aunque también es buena idea elegir un único color combinándolo con sus variantes. La armonía en cuanto al follaje también es muy importante y, si contamos con una superficie extensa, disponer los setos en forma de laberinto creará una sensación oriental. Para ello, el acebo y el haya son especies muy adecuadas, ya que admiten una poda fácil.
Paz y descanso

Una opción muy adecuada es disponer pequeñas piedras por el suelo creando un camino de grava ideal para dar pequeños paseos. Extendiéndola con un rastrillo quedará perfecta en el jardín. Si hemos cultivado frutos, podemos instalar una pequeña despensa para la que sólo necesitaremos unos recipientes medianos donde colocaremos las frutas, verduras u hortalizas que hayamos obtenido en nuestro huerto. Otros reclamos visuales muy especiales son las macetas, que creadas por nosotros mismos con recipientes como vasijas dotarán de personalidad a nuestro paraíso particular.

Naturaleza sabia
Plantas como la madreselva, la malva o la retama atraerán a las mariposas y abejas, que contribuirán a la reducción de plagas y a la expansión floral a cambio del alimento que les proporcionan estas especies. Otra que no puede faltar en nuestro rincón relajante es la reina de las flores, la rosa. Situadas a pleno sol sus flores crecerán perfectas y el olor será irresistible. El toque especial nos lo dan las aromáticas que, además de perfumar nuestro jardín, lo adornan con sus vistosas floraciones como el romero o la lavanda.

Si cumplimos paso a paso estas sencillas pautas y ponemos todo nuestro empeño y paciencia en estas tareas, lograremos un oasis particular del que no querremos salir.