¿Cómo abonar tomates y pimientos en maceta?
Los tomates y pimientos en maceta necesitan abono para crecer y producir bien, especialmente si están en tierra universal. Lo ideal es aplicar un abono equilibrado una vez por semana durante toda la temporada de crecimiento y floración; puedes usar abono líquido o sólido orgánico si tienes intención de comerte los frutos. Opciones como el purín de ortigas también funcionan bien.
Ten en cuenta que los pimientos son más sensibles al exceso de abono rico en nitrógeno, que favorece mucho follaje pero pocas flores y frutos. Es mejor mantener un abono más equilibrado y moderar la cantidad. En cuanto al riego, deja la tierra húmeda pero nunca encharcada: un riego diario es habitual en maceta a pleno sol, pero controla que no haya agua estancada que pudra las raíces.
Para obtener buenos resultados, asegúrate de que las plantas reciben sol directo el máximo de horas posible cada día; la luz es tan importante como el abono para que florezcan y formen frutos.