¿Cómo acabar con caracoles y babosas en el huerto?
Los caracoles y babosas se combaten mejor con una combinación de métodos que sin usar productos químicos. El truco de la cerveza funciona bien: coloca recipientes enterrados a ras de tierra llenos de cerveza en las zonas más afectadas, que actúa como cebo y los atrapa en el interior.
Durante el día, estas plagas buscan refugio en sitios frescos y húmedos. Aprovecha esto colocando tablitas de madera, cáscaras de pomelo o tejas sobre el suelo: bajo ellas se esconderán, y podrás retirarlas fácilmente a primera hora de la mañana para eliminarlas. También funciona esparcir ceniza alrededor de las plantas, ya que crea una barrera que las babosas y caracoles no quieren cruzar.
Si prefieres métodos biológicos más pasivos, atrae a sus depredadores naturales: patos, gallinas, sapos, erizos y algunas aves silvestres como mirlos y tordos devoran caracoles y babosas sin compasión. Un hábitat adecuado para estos animales en tu huerto puede reducir mucho el problema a largo plazo. Por supuesto, también puedes recolectarlas manualmente al atardecer tras riego o lluvia, que es cuando están más activas.