¿Cómo amarrar las ramas de tomateras?
Las tomateras se atan cuando tienen cierta altura y riesgo de doblarse, idealmente desde el momento en que las trasplantas al bancal si hace viento, o cuando empiezan a crecer y se hacen más tiernas. Cuanto antes las sujetes, evitarás que se desgajen o quiebren por su propio peso o por las rachas de viento.
Para atar las ramas usa un hilo o cuerda que no las estruja: lo importante es sujetar sin apretar, dejando algo de holgura para que la rama crezca sin asfixiarse. Puedes atar a la altura que necesites, aunque generalmente funciona bien hacerlo en varios puntos conforme la tomatera crece, siempre por debajo de un nudo o entrecruzamiento. Si la planta viene algo doblada o alargada, puedes enterrarla un poco más al trasplantar para que eche raíz en esa zona y se fortalezca.
Usa tutores de bambú o caña, ata con cuidado y ve ajustando las sujeciones conforme tu tomatera crece y se hace más pesada. De este modo crecerá recta y sana sin riesgos de quiebra.