¿Cómo atraer mariquitas para los pulgones?
Las mariquitas son los depredadores naturales más efectivos contra los pulgones, así que la mejor forma de atraerlas es crear un entorno donde quieran quedarse. Lo primero es ofrecerles alimento: los pulgones son su dieta principal, pero cuando estos escasean, las mariquitas se alimentan de néctar y polen. Por eso conviene plantar flores de colores llamativos que les proporcionen estas fuentes de energía.
Hay plantas concretas que atraen especialmente a las mariquitas y otros depredadores útiles. El tomillo, la lavanda y la milenrama son las más efectivas. También puedes cultivar coriandro e hinojo, que tienen una potencia particular para atraer mariquitas. Además, intercalar plantas aromáticas entre tus cultivos —como salvia, albahaca, menta y melisa— no solo atrae a los insectos beneficiosos, sino que algunos de estos aromas repelen a los pulgones, con lo que consigues un doble efecto.
Ten paciencia: una vez que las mariquitas colonicen tu jardín, se reproducen naturalmente donde hay pulgones. La hembra pone sus huevos en las colonias de plagas, y las larvas resultantes son tremendamente voraces y consumirán cientos de pulgones en su desarrollo. Si las cuidas bien con plantas que las alimenten y refugios donde hibernar, las mariquitas harán el trabajo pesado por ti sin necesidad de químicos.