¿Cómo conservar los bulbos de lilium para la próxima temporada?
Los bulbos de lilium se conservan desenterrándolos cuando la planta haya florecido y las hojas empiecen a marchitarse. Una vez extraídos, debes limpiar bien la tierra que queda adherida y dejarlos secar completamente en un lugar oscuro, seco y ventilado, donde la temperatura no supere los 20 ºC. Este paso es fundamental para evitar la podredumbre.
Después de secar, clasifica los bulbos por variedad y color —puedes usar cajas distintas o etiquetas adhesivas con el nombre de la variedad y el color de la flor—. Antes de guardarlos, espolvoréalos con un fungicida e insecticida para protegerlos de hongos y plagas durante el almacenamiento. De este modo, cuando llegue la primavera, tendrás los bulbos listos para plantar de nuevo en las mejores condiciones.