¿Cómo conservar y plantar rizomas o bulbos de calas?
Los rizomas y bulbos de calas necesitan un almacenamiento fresco y seco durante el período de reposo. Extrae los rizomas del suelo después de que la planta haya muerto, límpia el sustrato adherido, déjalos secar bien y guárdalos en un lugar oscuro, fresco y seco hasta la siguiente temporada de plantación.
Para plantarlos, elige un sustrato bien drenante que combine tierra vegetal con arena y perlita. El recipiente debe ser suficientemente profundo —mínimo 10 o 12 centímetros— para que los rizomas se desarrollen cómodamente sin necesidad de trasplante durante los primeros años. Coloca los rizomas de forma que queden acmodados en el sustrato y riega para asegurar el contacto. Es importante no molestar demasiado los rizomas durante el manejo; si es posible, deja que se desarrollen juntos con su cepellón completo en lugar de separarlos.
Antes de plantar, desinfecta el sustrato para eliminar hongos y bacterias que pudieran debilitar las plantas nuevas. Las calas agradecen un ambiente húmedo durante el crecimiento, pero evita los encharcamientos que pudieran pudrir los rizomas.