¿Cómo cortar cebollas para obtener excelentes calçots?
Los calçots no se cortan, sino que se cultivan mediante el aporcado o "calzado" de la cebolla. El proceso es sencillo: cuando los brotes alcanzan 10-15 cm, cubre la cebolla con tierra (preferiblemente estiércol bien curado o humus de lombriz). Cuando los brotes llegan a 20-25 cm, repite la operación dejando solo la punta de los brotes para que respiren. Este aporcado es lo que permite que se formen esos "tallos blanqueados" que caracterizan a los calçots.
Lo que sí harás después es cortar las hojas para recolectarlos, pero el secreto del calçot está en ese cultivo específico, no en el corte. Es una variedad de cebolla blanca tardía muy especial que, gracias a este sistema de aporcado sucesivo, desarrolla esos bulbos tiernos y sabrosos que se asan enteros.