¿Cómo crear un rosal de pie alto o estándar mediante injertos?
Para crear un rosal de pie alto o estándar necesitas un portainjertos fuerte y resistente —normalmente un rosal silvestre como el escaramujo o un rosal canino— en el que injertarás la variedad de rosal que desees en la copa. El portainjertos aporta el tronco vigoroso mientras que la variedad injertada proporciona las flores.
El método más eficaz para este tipo de injertos es el de escudete, que consiste en extraer una yema de la variedad elegida e injertarla en lo alto del tronco del portainjertos. La yema debe ser pequeña y delgada —más que en otros injertos— y hay que manipularla con cuidado para que agarre correctamente. Es importante que el portainjertos y la variedad sean compatibles para que la unión prospere.
Los rosales de pie alto injertados pueden alcanzar distintas alturas según la variedad y el portainjertos empleado. Una vez que el injerto ha prendido y brota, la copa irá creciendo según la variedad que hayas injertado, dándote un rosal con forma de árbol pequeño que se cultiva de forma similar a cualquier otro rosal.