¿Cómo cuidar la buganvilia enana?
La buganvilia enana necesita principalmente sol, agua moderada y un buen sustrato drenante para prosperar. Riégala solo cuando los 5 cm superiores del suelo estén secos al tacto: el exceso de agua favorece la podredumbre de raíces y desalienta la floración. Aunque sea una planta resistente, requiere condiciones bastante áridas para estar en su mejor momento.
Para la alimentación, usa fertilizantes equilibrados (con nitrógeno, fósforo y potasio), pero evita el exceso de nitrógeno, que promueve hojas abundantes a costa de las flores. Si tu planta luce verde y frondosa pero no florece, reduce el nitrógeno y aumenta fósforo y potasio. Puedes usar barritas de abono o humus de lombriz, disponibles en cualquier centro de jardinería.
Mantén la poda al mínimo: corta solo después de que haya florecido si es necesario, ya que la poda intensa reduce mucho la cantidad de flores. Trasplanta a un sustrato bien drenante (mezcla de tierra de hoja, arena volcánica o similar) si viene de tierra de jardín, y deja que desarrolle raíces algo apretadas en la maceta, que favorecen la floración.