¿Cómo cultivar lilium o azucena en maceta?
El lilium en maceta necesita un recipiente profundo —de unos 30 cm de profundidad mínimo— con buen drenaje. Si tienes un bulbo, entiérralo en tierra fértil sin compactarla demasiado y coloca la maceta en un lugar soleado, protegiendo el tiesto del calor directo durante el verano; puedes apoyar la maceta contra una barandilla o situada de forma que la sombra resguarde el contenedor mientras la planta recibe luz.
Durante la floración riega regularmente para mantener la tierra fresca, pero sin encharcar. Una vez se cierren las flores, deja el tallo intacto y trasplanta el bulbo a una maceta ligeramente mayor sin sacarlo de la tierra —simplemente pasa todo el cepellón— para darle más alimento. Sigue regando y abonando mientras el tallo esté verde, hasta que amarillee completamente y caiga con un ligero tirón. En otoño puedes desenterar el bulbo si quieres cambiarlos de ubicación o separarlos, pero hay cultivadores que los dejan años sin tocar en la misma maceta y siguen floreciendo bien.