¿Cómo decorar un huerto para que además sea bonito?
Un huerto decorativo es totalmente posible si lo planteas bien. La clave está en combinar hortalizas con flores y plantas aromáticas, que darán color y vida al espacio mientras sigues cultivando tus verduras.
Delimita bien el huerto —puedes usar bloques, ladrillos o vigas— para que adquiera una estructura clara y ordenada. En los bordes y entre los cultivos, intercala flores que complementen visualmente las hortalizas: así camuflará las plantas menos vistosas y crearás composiciones bonitas. Las aromáticas como el romero o la lavanda funcionan muy bien para esto. También puedes añadir frutales ornamentales alrededor, como cerezos o almendros, que florecen espectacularmente en primavera.
Si el espacio es pequeño, considera huertos verticales con botellas recicladas o canalones colgados, que son limpios y estéticamente atractivos. Lo importante es no abarcar demasiado: es mejor un huerto pequeño, bien cuidado y decorativo que uno grande que se convierte en una jungla. El resultado dependerá de tu creatividad y ganas de experimentar.