¿Cómo defoliar el arce japonés?
La defoliación del arce japonés no es una práctica que deba hacerse por rutina, sino solo cuando hay un objetivo concreto. La razón más común para defoliar es renovar el follaje en árboles que presenten hojas quemadas o deterioradas, aunque esto solo tiene sentido si el árbol está suficientemente fuerte y con raíces bien desarrolladas. Sin un buen sistema radicular, la defoliación fuerza al árbol innecesariamente.
En el caso de los arces deshojo (que brotan en rojo y luego se vuelven verdes), defoliar estimula un nuevo brote de hojas de color rojo. Algunos cultivadores lo hacen para mantener la tonalidad roja más tiempo durante la temporada, aunque esto exige que el árbol esté muy sano. A la hora de cortar, hazlo por la mitad del pecíolo (el tallito que sostiene la hoja), sin obsesionarte con la exactitud del punto: lo importante es cuidar que no se sequen las ramas principales o secundarias del árbol.
Recuerda que una buena técnica de pinzado (eliminar los nuevos brotes en el momento oportuno) y un árbol con raíces robustas reducen mucho la necesidad de defoliar. La defoliación debe ser el resultado de una decisión deliberada, no un mantenimiento regular.