¿Cómo diferenciar entre hongos e insectos en plantas?
Diferenciar hongos e insectos en plantas es fundamental para aplicar el tratamiento correcto, y la forma más directa es observar el daño que producen y dónde se localiza.
Los insectos dejan marcas de masticación o pinchazo visibles en las hojas y tallos: agujeros, bordes roídos, hojas amarillentas o enrolladas. Además, puedes verlos directamente si observas con atención, especialmente en el envés de las hojas o bajo la corteza. Los ácaros provocan manchitas pálidas o amarillentas, los pulgones dejan pegajosidad, y las cochinillas son visibles como bultos adheridos a la planta.
Los hongos, en cambio, producen manchas de aspecto polvoriento (blanco, gris o amarillo), como el oídio o la roya, o causan pudriciones blandas en raíces y tallos. Las esporas están en el aire y el sustrato, así que el daño es más uniforme y difuso. Los hongos microscópicos endomicorríticos apenas son visibles a simple vista, mientras que los ectomicorríticos dejan una especie de pelusilla muy fina en las raíces o sustrato.
Un dato importante: plagas como pulgones o cochinillas propician la aparición de hongos secundarios porque expulsan sustancias azucaradas que favorecen su crecimiento. Si ves ambos síntomas a la vez, probablemente una plaga favoreció la infección fúngica.