¿Cómo extraer semillas de un tomate?
Para extraer semillas de un tomate, elige un tomate bien maduro, casi pachuco si es posible, de una variedad que te guste. Luego corta el tomate por la mitad y con una cucharilla saca las semillas junto con la pulpa gelatinosa que las recubre.
Echa las semillas y la pulpa en un colador y lávalas bajo el grifo, frotándolas con los dedos para quitar los restos de gelatina. Si quieres acelerar el proceso puedes hacerlo directamente; si prefieres esperar, también puedes dejar las semillas en agua durante unos días hasta que aparezca una capa de moho, luego lavarlas y enjuagarlas bien.
Una vez limpias, coloca las semillas sobre papel de cocina o en un plato en un lugar cálido sin luz solar directa durante 3 o 4 días, moviéndolas ocasionalmente para que se sequen bien. Cuando estén completamente secas, guárdalas en un sobre de papel en un lugar fresco y seco.