¿Cómo germinar jengibre?
El jengibre no se germina a partir de semilla de forma habitual; en casa lo cultivarás a partir de un rizoma (la raíz nudosa). Elige una raíz de buena calidad del supermercado que no tenga arrugas, blandura ni moho, y que presente algún brote verde. Si no tiene brotes visibles, remójala toda la noche en agua a temperatura ambiente y aparecerán.
Planta el rizoma con el lado cortado hacia abajo, enterrándolo unos 3 cm en una maceta de al menos 40 cm de profundidad. Usa una mezcla de ¼ de abono o humus de lombriz con ¾ de tierra ecológica, bien esponjosa y aireada. Coloca la maceta en un lugar fresco con poca luz (no tolera el viento) y mantén una temperatura entre 16 y 25 grados. Riega cada 2-3 días sin encharcar la tierra; debe estar húmeda pero no mojada, así evitas la putrefacción de las raíces. En zonas tropicales, coloca la maceta a la sombra para protegerla del calor excesivo.
El jengibre crece rápido y en dos semanas verás los primeros brotes. La cosecha llega alrededor de 7-9 meses después de plantar, cuando las hojas adquieren un tono amarillento. En ese momento puedes recolectar toda la raíz o hacerlo de forma parcial según necesites; recuerda guardar un trozo para plantarlo en la siguiente temporada.