¿Cómo germinar semillas de Passiflora o flor de la Pasión?
La Passiflora es fácil de germinar, aunque sus semillas presentan dormancia y pueden ser caprichosas. Para buenos resultados, limpia bien las semillas y sigue estos pasos:
Lo más común es remojar las semillas un día o dos antes de sembrarlas (puedes hacerlo con agua o zumo de naranja). Algunos prefieren lijar suavemente ambas testas y luego sumergirlas un día en agua tibia, seguido de un remojo de 5 horas en agua oxigenada medicinal. Después, siémbralas en un sustrato ligero —turba sola funciona, aunque una mezcla de arena y turba es ideal—, manteniendo la tierra húmeda sin encharcar. La temperatura es crucial: necesitan calor, alrededor de 25 °C, en un sitio templado o cálido. Si es posible, pon las semillas donde reciban un par de horas de sol; si las expones al sol directo, cubre con plástico transparente para mantener la humedad.
La germinación es variable según la especie y el estado de las semillas: algunas salen en poco más de una semana, otras tardan semanas o meses. Lo importante es seleccionar las semillas más viables —las que están al fondo del fruto maduro son más fiables— y sembrar una buena cantidad. La primavera es la mejor época, aunque también pueden germinar en otras estaciones si hay calor suficiente.