¿Cómo hacer esquejes de buganvilla?
Los esquejes de buganvilla se preparan cortando un tallo semileñoso o leñoso de unos 15 cm de largo, preferiblemente con un grosor similar al del dedo meñique. El corte debe hacerse bajo un nudo, y luego raspa la base del esqueje —la parte que irá enterrada— para dejar visible el verde del interior. Después, déjalo con solo 2 o 3 hojas en la punta, quita cualquier flor o botón que tenga porque consumen mucha energía.
Aplica polvos de enraizar en la base del esqueje y plántalo en una maceta con una mezcla de arena y tierra. Riega 2 veces a la semana, coloca el esqueje en semisombra y evita encharcamientos, ya que la buganvilla prefiere riego moderado. Si lo deseas, puedes dejar el esqueje en agua durante 12 horas antes de plantarlo, o incluso mantenerlo en agua hasta que emita raíces. Algunos los cubren con una bolsa transparente para mantener la humedad. Ten paciencia: los esquejes de buganvilla tardan en desarrollarse y pueden permanecer aparentemente dormidos durante meses antes de brotar, así que no los descartes si ves que el tallo sigue verde aunque no haya movimiento aéreo visible.