¿Cómo hacer purín de ortigas?
El purín de ortigas es fácil de hacer en casa. Necesitas 1 kilo de ortigas frescas (tallos y hojas) y 10 litros de agua. Recolecta las ortigas con guantes para evitar las picaduras, córtalas en trozos pequeños y mételas en un cubo grande junto con el agua. Remueve bien la mezcla para que quede todo sumergido y luego déjala fermentar en un lugar sombreado y fresco.
Durante la fermentación remueve la mezcla aproximadamente cada dos días. Notarás un olor desagradable característico, eso es normal. Pasados 15 o 20 días, comprueba que ha dejado de hacer burbujas: esa es la señal de que está listo. Cuélalo con un trapo o filtro y guarda el líquido en botellas oscuras en un lugar fresco.
Para aplicarlo, diluye 1 litro de purín en 10 litros de agua y úsalo como abono y repelente de insectos. Es mejor gastarlo rápido, así mantiene todas sus propiedades.