¿Cómo hacer y usar abono orgánico casero para las plantas?
El abono orgánico casero es una forma estupenda de alimentar tus plantas y mejorar la salud del suelo. Los mejores abonos orgánicos caseros son el estiércol bien descompuesto, el compost, el humus de lombriz (vermicompost) y otros materiales como la harina de huesos o estiércol envejecido. Lo importante es asegurarte de que el estiércol esté completamente maduro o fermentado, porque si está fresco puede quemar las raíces de tus plantas.
Para aplicar el abono orgánico, el mejor momento es en invierno u otoño. Extiende una capa de 2 o 3 cm sobre el suelo (si usas guano, mucho menos) e entiérralo ligeramente con la azada. Una regla práctica es usar aproximadamente 1 carretilla de estiércol por cada 10 m² de terreno. Como mínimo, debes hacer un abonado orgánico una vez al año. El abono orgánico se descompone lentamente en el suelo, lo que mejora su estructura, estimula la vida biológica del terreno y alimenta las plantas de forma más natural que los abonos químicos. Esta es la mejor inversión para un jardín o huerto saludable a largo plazo.