¿Cómo limpiar y restaurar una tijera de podar oxidada?
Las tijeras de podar oxidadas se restauran en dos pasos: primero la limpieza mecánica y después la protección.
Para eliminar la oxidación, frota las hojas con un paño empapado en vinagre blanco, que disuelve el óxido de forma efectiva. Si la corrosión es más profunda, usa tela esmeril fina o papel de lija fino para raspar suavemente la herrumbre. Después de limpiar, seca bien la herramienta con un paño para evitar que siga oxidándose.
Una vez restaurada, protégela con una capa de aceite mineral —como el aceite de máquina o el aceite del coche— que la mantendrá en buen estado. Evita los aceites de cocina, que paradójicamente favorecen la oxidación. Guarda las tijeras limpias y secas, y engrásalas de vez en cuando si las usas con regularidad.