¿Cómo recoger y guardar las semillas de los frutos del acerolo?
El acerolo produce semillas dentro de sus frutos, que debes recoger cuando estén bien maduros. Para extraerlas, abre el fruto y separa las semillas de la pulpa, ayudándote de una cucharilla si es necesario. Luego lávalas bajo el grifo en un escurridor para limpiarlas bien de restos de pulpa.
Una vez limpias, el paso más importante es el secado: coloca las semillas sobre papel de cocina en un lugar seco y soleado, pero sin exceso de calor directo. Deberás dejarlas secar durante al menos una semana hasta que estén completamente secas, separándolas con los dedos cada cierto tiempo si se apelmazan. Es fundamental que pierdan toda la humedad, de lo contrario germinarían o se pudrirían.
Cuando estén secas, guárdalas en tarros de cristal herméticamente cerrados en un lugar fresco y oscuro. Etiqueta el tarro con la fecha y el tipo de semilla. En buenas condiciones, las semillas pueden mantenerse viables varios años.