¿Cómo recoger y plantar azafrán de la naturaleza?
El azafrán que encuentras en la naturaleza es difícil de recoger con la intención de reproducirlo, porque el azafrán cultivado (Crocus sativus) produce semillas estériles. Eso significa que no puedes plantarlas y esperar que germinen: debes cultivarlo de forma vegetativa, usando bulbos.
Si lo que encuentras en el campo son flores de azafrán silvestre, puedes recolectar los estigmas (los «pelos» rojos del interior de la flor) si quieres usarlos como condimento, pero para propagarlo necesitarás conseguir bulbos de azafrán cultivado. Cada año, el bulbo principal forma dos o tres bulbitos en su base: esos son los que se utilizan para la nueva siembra. Plantarlos es sencillo: entiérralos en verano, hasta septiembre, en un suelo bien drenado y en un lugar soleado. Los bulbos deben almacenarse en lugares secos y aireados antes de plantar, a temperatura entre 5 y 8 ºC. Recuerda que una plantación de azafrán aprovecha bien durante unos tres años; después conviene cambiar de lugar o dejar pasar varios años antes de volver a plantar azafrán en el mismo sitio.