¿Cómo recuperar un Aloe enfermo?
El Aloe vera es una planta resistente, pero cuando enferma suele ser por exceso de riego o falta de drenaje en la maceta. Lo primero es revisar el sustrato: debe ser bien drenante, preferiblemente arenoso o para cactáceas. Si las raíces están encharcadas o huelen mal, trasplanta la planta a tierra seca y nueva.
Reduce el riego drásticamente. El Aloe es una suculenta que almacena agua en sus hojas y necesita muy poco; espera a que el sustrato esté completamente seco antes de volver a regar. Colócalo en un lugar con luz abundante, que es fundamental para su recuperación.
Si has estado cortando muchas hojas, ten paciencia: una planta debilitada por sobreexplotación necesita tiempo para recuperarse. Evita nuevos cortes y déjala tranquila durante unos meses. Con estos cambios, tu Aloe debería rebrotar sin problemas.