¿Cómo se arregla una cisterna que pierde agua?
Una cisterna que pierde agua suele manifestarse por un ruido insistente y continuo, o por ver un hilito de agua que no cesa. El primer paso es levantar la tapa para acceder al mecanismo interior: afloja el tirador, desenrosca la guía y abre la tapa.
Lo más probable es que el problema esté en la válvula de entrada o en el flotador. Comprueba primero si el flotador está bien regulado y aprieta bien el tornillo; muchas veces esto soluciona la fuga. Si el flotador parece doblado o desajustado, enderézalo con las manos o ajusta la palanca que lo une a la válvula con un destornillador. También puede haber sedimentos o cal que interfieran: en ese caso, la solución es cambiar la válvula de entrada por una nueva.
Para hacerlo, cierra la llave de paso de agua del inodoro (no hace falta cortar el agua general), tira de la cadena para vaciar completamente la cisterna, desenrosca la tuerca de plástico que está en el extremo de la válvula, retira el mecanismo y cambia la zapata o toda la válvula si está deteriorada. Si el depósito también tiene mucho sedimento acumulado en el fondo, limpialo bien mientras lo tengas abierto.