¿Cómo se hace un bonsái paso a paso a partir de un esqueje?
Para hacer un bonsái a partir de un esqueje, el primer paso es obtener material vegetal en las mejores condiciones. Lo ideal es tomar esquejes a finales de invierno, cuando la planta tiene más energía para enraizar. Pinza el extremo del brote tierno del árbol madre para favorecer que salgan dos nuevos brotes por debajo del corte (uno por hoja), con lo que tendrás material más abundante.
Una vez tengas los esquejes, colócalos en un sustrato adecuado (ligero y bien drenado) en un ambiente húmedo que favorezca el enraizamiento. No existe un producto enanizante mágico: el tamaño del bonsái se consigue con las técnicas de poda y formación a lo largo del tiempo. Si eres principiante, empieza con especies resistentes como los ficus u olivos, que toleran mejor los errores que otras como los arces o prunus, más delicadas y exigentes.
Una vez que el esqueje enraíza y crece, trasplántalo a una maceta poco profunda para favorecer que las raíces crezcan horizontales, característica típica de los bonsáis. A partir de ahí, la formación del árbol es cuestión de paciencia: poda, alambrado y control del vigor durante varios años hasta conseguir la forma deseada.