¿Cómo tratar los problemas del Acer palmatum Atropurpureum?
El Acer palmatum Atropurpureum puede presentar varios problemas frecuentes, siendo el más común el secado de las hojas, que suele deberse a una combinación de factores. El exceso de sol directo, especialmente en las horas más intensas del día, quema las hojas y provoca que se sequen por las puntas hasta desaparecer. Es una planta que prefiere una ubicación con sol moderado, de primera hora de la mañana, o con sombra parcial durante el resto del día, protegida sobre todo del calor intenso del verano.
Otro problema habitual es el oídio, un hongo que afecta especialmente a estos árboles cuando hay exceso de nitrógeno en el abono. Si notas un polvillo blancuzco en las hojas, se trata de oídio y necesitarás aplicar un fungicida específico según la etiqueta del producto; también puedes usar azufre de mantenimiento después del tratamiento. Ten en cuenta que abonar en exceso —más de lo recomendado— facilita los ataques de este hongo.
Además, el Acer palmatum prefiere un sustrato ácido y una humedad constante sin encharcamiento. Si la tierra es muy alcalina, las hojas pueden mostrar problemas de coloración. Un trasplante es mejor hacerlo entre finales de febrero y marzo, que es cuando el árbol está dormido y menos estresado. Las raíces muy compactadas deben esperarse hasta esa época para ser trabajadas con cuidado.