¿Cuál es la solución para un drenaje malo en el jardín?
Un drenaje malo en el jardín tiene varias soluciones según la causa del problema. Primero, revisa las pendientes: a menudo el agua se estanca simplemente porque el terreno no tiene inclinación suficiente para que el agua salga. Si el problema es un suelo compactado o muy arcilloso, puedes mejorarlo pinchando el terreno (con horca en superficies pequeñas o con máquina profesional) y luego resembrarlo con una mezcla de arena y turba. También conviene eliminar el fieltro de hierba muerta que se forma en la superficie del césped, haciendo un escarificado al menos una vez al año.
Si estas medidas simples no bastan, tienes soluciones más radicales. La más común es instalar un drenaje subterráneo o "drenaje francés": una zanja rellena de grava y arena con un tubo perforado en la parte superior que recoge el agua y la conduce hacia una zona baja del terreno con pendiente mínima. También puedes crear un pozo de drenaje si el terreno es muy duro, o redirigir el agua hacia un estanque o jardín de lluvia, que además añade belleza al espacio. En caso de encharcamiento puntual, una bomba de achique te puede sacar el agua de emergencia.
Lo importante es identificar la causa: falta de pendiente, suelo compactado, arcilla impermeabilizada o agua subterránea. Cada caso tiene su solución.